17

Nov

Memorias de un limpio…

Posted by admin as borrachera, cochobis

Un limpio, un purete muerto de hambre, un pelado, ponganle el nombre que les ronque el culo, por más mierda que hablen uno, y más mierda que hablen otros, más de uno a estado sin un cinco en la bolsa un sabado, y tras de eso, con unas ganas hijueputas de tragar guaro como muñeco descocido…

Esa frase… estoy limpio! Es una frase de esas dignas de pensar, filosofar y meditar un rato, por más Mercedez, BMW, Audi o Hummer que tenga cualquier cerote, les apuesto pinga y huevos que la han mencionado más de un vez en la vida…

Obviamente en la vida de algunos pelados como yo, es una frase que la decimos con cierto sentimiento, más que sentimiento, creo que la decimos con raices anecnoticas, más o menos como la  guerra del 48, o por que no… tan anecdoticas como el día de nuestra primer birra, o como cuando nos hicieron el ruedo, pocas palabras buen entendedor.

En mi caso sumamente personal, me acuerdo un día de esos que salí de la choza como con mil pesos, obviamente me fui pa chepe a buscar vida, era un sabado, más o menos por alli de las 3 de la tarde, un rojo en la bolsa y unas cuantas monedillas en le pantalón, obviamente sin tarjetas, nisiquiera tenia un celular para empeñar, como decia mi difunto amigo el Husky… sin ni picha pa chupar por 20 cañas… Ja! Jueputa más duro, lastima que ya está palmito ese cabrón…

Pues salí de mis sagrados aposentos como por alli de las dos de la tarde, rumbo a lo que la Diosa fortuna le ronque el culo sortearme, tipico, como cuando uno sale limpio, que hasta el pollo de kokorokó lo ve rico. Obviamente me iba a ir a ver con mi compa el cochobis, nos quedamos de ver en la esquina de la Chelles, llego yo puntual como siempre y me encuentro a esa calavera, con aquella cara de tapis, siempre sonriente, y me dice… mae, toy apenas pa el entierro, no tengo ni en que caer muerto…

Pues el muy hijueputa del Cochobis me habia convocado, segun él pensando que yo tenia aunque sea cinco rojos para irnos a hechar unas frías por allí… que hacemos? Dicho y hecho, la vara es que me fui a Rafa´s aprovechando del pequeñisimo credito de 10 rojos que le daban al cochobis a hecharnos unas birras, en aquel entonces costaba como 3 tejas la fría, brindamos por aqui, brindamos por alla, brindamos y brindamos cuando de un momento a otro, ya estaba el manto abajo, y queriamos seguir bebiendo guaro…

Nos fuimos troleando hasta el Sultan, de un momento a otro, nos estaban cobrando entrada… que cagada, pues decidimos ir un poco más arriba a ver que, en eso que iba caminando por la calle de la amargura por dentro, y un playazo llega y le dice a Cochibis, mae, donde se lo parqueo?

Cochombis ni lento ni peresoso, obviamente de forma muy inteligente y avispada, le empezo a guiar al bruto aquel a parquear el carro, y yo le dije… mae, son dos rojos toda la noche, vaya tome guaro tranquilo, eso que eran como las 7.30 pm, obvimamente como era un chiquito pipi, hecho la harina, muy agradecido, pues nos pusimos en ese plan de jugar de guachimanes. Como 4 hijueputas pagaron rapidito, ya teniamos huaca pa entrar al Sultán, lo que es la vida, pobres pero refinados, por que a la calle de la amargura no nos metiamos pero ni locos, y al chante donde siempre me cuadraba, ya estaba más que reventado.

Entramos al Sultan despues de cojer el bus de San Pedro en el parque Kennedy, ese ride me lo recuerdo como si fuera ayer, pagamos el rojillo por jupa en la entrada y pedimos unas cuantas birras, obviamente que ya estabamos más que bombeados, ya el Cochobis estaba que sudaba frio, en una que va y otra que viene se nos acercaron unas hermosas damas, y como a caballo regalado no se le ven los dientes, Cochobis les entró con una hablada triunfal, eran secretarias de un bufete de abogados, yo las habia bautizado “las feas” por que les juro por Dios, que eran sencillamente horribles, pero una si estaba riquilla, y se veia que aflojaba las nalguillas despues de una cuarta…

Por un momento se nos olvido que estabamos sin un cinco, como eramos clientes frecuentes del Sultan, pediamos y pediamos y al final pagabamos, la vara es que ya la cuenta segun mis calculos financieros bursatiles iban por los 20 rojos, y lo que andabamos era como 7, que cagada, y tras de eso, aquellas percantas baratas tomaban más que un alcoholico, pues, me dieron demasiadas ganas de ir a mear… Pero estaba que me reventaba, recuerdo que el Sultan estaba a reventar… si si, remontemonos a auqellos tiempos que se llenaba el chante, de aquel montón de carajillos lonchera, en esas me armé de valor para traspazar la barrera humana e ir a saludar a un viejo amigo…

Cuando estaba como a 5 metros del baño veo que un hijueputa carajillo lleno de pecas y comiendo chicle, con un cigarrote en el hocico me dice… mae, traigame una birra!

Estaba con la pinga en la mano hechandome una meada, y pensando… por que me abrá dicho ese carepicha que le trajera una birra? Que es la picha? Tanta cara de mozo tengo, o simplemente quiere ese reverendo hijueputa que lo resetee a pichazos. En eso me di cuenta que como andaba una camisilla negra, el mae, se había confundido, y pensó que yo era un salonero…

Pa que putas pensé en eso!… Inmediatamente coji la birra de la secre que estaba conmigo, y se la llevé al mae, y le dije, mae, son 4 tejas… el mae, sin nisiquiera parpadear saca un menudillo y me lo da… De un momento a otro me converti sin querer en el salonero estrella del sector VIP del Sultan, si ese mismo que queda por el baño… Todo el mundo empezo a decir… mae, mae, mae, mae, mae, traigame esto, traigame el otro, pues, yo de una forma sumamente rapida empeze a hacer que tomaba listas, y como me sabia los precios del chante, todo el monton de carajillos empezaban a pedir, y yo recojiendo harina como loco, señores, les juro, que todas mis penurias se habian acabado, y por unos 15 minutos de mi vida, perdi la verguenza y me olvide de todos los principios que mi difunta abuela con tanto esmero me habia enseñado…

Osea, fui mesa por mesa, persona por persona, haciendo el pedido y recojiendo el dinero, haciendco falsas promesas, parecia un candidato a la presidencia, a todo el mundo del prometi el vuelto, billetes de cinco rojos, billetes de diez rojos, un monton de billetes de mil, en eso, termine de recojer harinas he inmeditamente me dirijo hacia la barra donde estaba cochobois apretandose a la más fea, y les digo…. Mae, salgamos pero corriendo!

Como Cochobis sabe como esta el arroz, con solo olerlo, el mae, inmediatamente salio del chante, les juro, como a la velocidad de la luz, jalamos del chante. En cuention de 1 minuto ya estabamos por cubico, del carrerón que nos pegamos, nos fuimos para un chantesillo, por alli, ya estabamos todos hasta el puro culo, se pueden preguntar ustedes que mas o menos cuanta harina recojí ese día… estabamos contando la harina, despues de que le conté la historia a mi compa, mas o menos 65 rojos…

Hoy en día NO me arrepiento de lo que hice, por que sea como sea, lo disfrute y mucho, esos momento de adrenalina y gloria que sentí…

Como a las tres semanas llegue al Sultan a pagar la cuenta, que eran como 10 rojos, por que le podemos deber harina a todo el mundo, menos al cantinero…

Espero que esta historia los haga pensar y meditar, acerca de que, querer es poder, y que solo una buena idea puede cambiar su vida, solo se trata de trabajar para hacerla realidad.

Se despide….

Silo